¿Cómo ahorrar en gasolina?

Ahorrar en gasolina es el sueño anhelado de muchos conductores españoles. Las subidas continuadas del precio del carburante son una realidad y tenemos que luchar contra ellas cada día. Para muchas personas viajar en coche es un requisito para la vida laboral, pero supone un gasto extra difícil de afrontar en estos tiempos. Ante esta situación, cada gesto que realizas para trasladarte a tus destinos habituales puede contribuir a reducir nuestras visitas a la gasolinera. En este post vas a descubrir cómo actúa un conductor inteligente: cuidar el vehículo, modificar nuestra forma de conducir y repostar de forma responsable son las principales líneas de actuación. ¿Quieres soluciones concretas? A continuación puedes llevarte un buen puñado de trucos para empezar a aplicar ya mismo.

ahorrar gasolina

El estado de tu vehículo cuenta

Es posible que ya estés gastando más de la cuenta sin sacar el coche del garaje. Un estado inadecuado de tu vehículo puede convertirlo en una máquina de malgastar gasolina, lo que repercute directamente a tu bolsillo. Mima a tu coche. Te durará más y repostar te costará menos.

Un motor de ahorro: Si el motor es uno de los elementos clave en el funcionamiento de un vehículo, ¿Cómo no va a influir en el consumo del mismo? Un correcto mantenimiento del corazón de tu coche va a reducir el consumo de carburante, especialmente si es gasolina en lugar de diésel. Nuestra recomendación es que lleves un control total, lo que es sinónimo de pasar revisiones periódicas en el taller y cambiar el aceite en función de las directrices fijadas por el fabricante. Además, preocúpate por cambiar los filtros del aire y mantener el coche limpio. Eliminar la suciedad adherida a tu motor tiene ventaja doble: el coche necesita menos gasolina para funcionar (ahorro) y reduces la contaminación. El cuidado permanente te ahorrará unos cuantos euros y seguro que no tienes problemas para pasar la ITV la próxima vez.

Cuida tus neumáticos: En muchos casos llevar a cabo prácticas económicas trae consigo mejoras en la seguridad de tu vehículo en carretera. Si circulas con las ruedas a una presión inferior a la recomendada por el fabricante, aumentas el riesgo de sufrir un pinchazo y consumes más que si viajaras con los parámetros óptimos. Te preguntarás por qué…la respuesta es sencilla: a menor presión, aumenta la superficie de rodadura de la rueda, lo que provoca una mayor resistencia al avance del vehículo. Y como aquí estamos para reducir costes, también debes saber que una rueda con un nivel de aire adecuado tiene mayor vida útil que una descuidada. Por último, si te toca cambiar de ruedas puedes plantearte comprar unos neumáticos ecológicos, cuyo consumo es menor y respetan al medio ambiente.

Más peso, más consumo: En primer lugar, vacía el maletero de todo tipo de trastos inservibles que has ido acumulando en tu vida de conductor. Con un coche cargado hasta los topes, el motor debe hacer un mayor esfuerzo para moverse, con el consecuente aumento en el consumo de gasolina. Si tienes que realizar un viaje, obviamente no hay solución, pero en tu día a día de viajes cortos notarás el coche más ligero si lo liberas de pesos innecesarios. En segundo lugar, coloca de forma ordenada y compensada los bultos a la hora de realizar un viaje. No sólo ahorrarás combustible, sino que otorgarás una mayor estabilidad reduciendo la posibilidad de accidente. Además, ten en cuenta que el coche con unos kilos de más tarda más en frenar, por lo que respeta al máximo la distancia de seguridad con el resto de vehículos. Por último, quita la baca. Hay gente que se va a esquiar un par de veces durante el invierno y deja la baca por pura pereza. Además de pesar lo suyo, resta capacidad aerodinámica a tu coche, multiplicando el consumo de energía. Cuánto más ligero vaya, más dinero para ti.

Si tienes que elegir coche, piénsalo bien: Después te expondremos algunas alternativas al vehículo de gasolina que puedes encontrar en la actualidad. Centrándonos en el carburante que da nombre al artículo, comprar un coche (nuevo o de segunda mano) debe ser una decisión reflexiva y sopesada con conocidos que dominen el tema. Seguro que si te asesoras un poco, sale la cuestión del consumo como una de las variables más importantes para decidirte por un modelo u otro. La eterna duda gira entorno a un coche diésel o gasolina. En líneas generales, si le vas a dar un uso diario al coche te va a salir mucho mejor un diésel, a pesar de que tengas que pagar un póliza mayor por tu seguro y las visitas al taller sean más caras. Además, con un adecuado mantenimiento este tipo de vehículos tienen mejor salida en el mercado de segunda mano. Respecto a gasolina, como sabrás consumen más combustible pero su precio es ligeramente inferior. En cualquier caso, tendrás que acomodar tu forma de conducir si quieres reducir el gasto mensual de gasolina.

gasolina diesel

Conducción responsable

Con el coche en las condiciones idóneas para no derrochar energía, toca echarse a la carretera. La forma de conducir también influye en el número de veces que paras a repostar. Además, es importante subrayar que todas las medidas que te exponemos a continuación refuerzan tu seguridad y la de los tuyos. ¡Comprueba si conduces de forma responsable!

No pises el acelerador al arrancar tu vehículo: Sólo necesitas activar el contacto y como mucho, en algunos vehículos tendrás que pisar el freno o el embrague. Ponerlo en marcha ya supone un gasto, pero éste será menor si no tocas el acelerador.

Aprende a cambiar de marchas: En cierta medida vamos a recuperar algunas lecciones de tu profesor de la autoescuela. Utiliza sólo la primera marcha al arrancar (es la marcha que más consume) y fíjate en las revoluciones para cambiar marcha. Un conductor experto trata de llevar su vehículo entre las 1500 y las 2500 revoluciones, de tal forma que el uso de la energía sea el mínimo. En tramos de subida, retrasa lo máximo que puedas las reducciones de marcha, presionando el acelerador sin llegar a fondo. Para bajar, aprovéchate de la inercia y circula en la marcha más larga posible. Como ves, el cuentarrevoluciones es tu mejor aliado para ahorrar.

Velocidad constante en el tiempo: Ni fuertes acelerones, ni frenazos repentinos (salvo peligro de accidente, claro) Ya sabes, correr al volante es uno de los causantes de derrochar combustible y poner en peligro tu vida. Una vez superados los 100km/h, lo mejor es que mantengas una velocidad uniforme, sin levantar el pie del acelerador. Si tienes que reducir la velocidad, hazlo de manera progresiva.

Precaución para tomar las curvas: No es simplemente girar el volante. Puedes darle un descanso a tu motor si reduces la velocidad levantando el pie del acelerador y aprovechas la inercia para girar cómodamente. En caso de una curva muy cerrada, frena de forma progresiva y trata de no reducir la marcha. Durante la curva no frenes de forma repentina con las ruedas efectuando el giro, podría ser peligroso.

Controla el aire acondicionado: Aunque sea verano y estés viajando en máximas de temperatura, no tienes que trasladar tu coche al frío invierno. Lo ideal es que fijes la temperatura entorno a los 24 grados, de tal forma que tu coche consuma menos y el ambiente sea agradable evitándote un resfriado. Además, no siempre es recomendable encenderlo, todo depende de la velocidad que lleves. A menos de 90km/h, te aconsejamos que bajes las ventanillas y te aproveches de la brisa natural. Si la superas, activa el aire. Pero recuerda, sólo un uso racional permitirá que no malgastes combustible durante la época estival.

coche curva

Apaga el motor: En caso de que estaciones más de un minuto, lo más recomendable es que apagues el vehículo para ahorrarte una cantidad de litros de gasolina que no va a ningún lado. Un gran atasco, una espera en doble fila…hay muchas situaciones en las que desperdiciamos dinero por no concienciarnos. Cada gesto puede ayudarte a ahorrar, ¿Por qué no ponerlos en práctica?

Trucos para ahorrar en carburante

A pesar de que apliques todos los consejos que te hemos dado, la gasolina no es infinita. La reserva se ha activado y tenemos que parar a “alimentar” a nuestro vehículo. Que no cunda el pánico, también te vamos a facilitar algunos consejos para acudir a la estación con mejor humor.

Aplicaciones móvil, encuentra la gasolina más barata: La clave está en comparar los precios y la herramienta más adecuada para ello está al alcance de tu mano. Sólo tienes que acudir a la tienda de apps de tu smartphone y descargarte las aplicaciones más útiles para encontrar las estaciones más económicas y próximas a tus rutas habituales. Echa un vistazo a Gasolineras España, Gas Genius Es y Ahorra Combustible Gratis. Este tipo de herramientas recopilan la información de forma periódica y se actualizan para proveerte de los mejores precios del mercado.

Reduce gastos con el coche compartido: Realizar un viaje con algunas personas que se dirigen al mismo punto de destino que tú es una forma de dividir el coste de la gasolina y peajes entre todos los ocupantes. Seguro que has oído hablar de estos servicios, los más conocidos son Blablacar y Amovens. ¡La forma más barata de viajar!

coche compartido

Ahorra con las tarjetas descuento: Si estás obligado a gastar, seguro que lo llevas mejor si obtienes descuentos, regalos o puntos canjeables. Este tipo de tarjetas de fidelización pueden ser una opción interesante siempre que no conlleven costes de mantenimiento o gestión. Desde Codigodedescuentos.com queremos recomendarte las tarjetas de ING Direct. Una de las múltiples ventajas que ofrece este banco es la posibilidad de ahorrarte el 3% del combustible procedente de las estaciones de servicio Galp y Shell.

El arte de repostar: Hay algunos detalles en los que tienes que fijarte para ser más eficiente a la hora de repostar. Pueden parecerte insignificantes, pero la suma de estas acciones unido a las prácticas que hemos ido contando pueden darte un dinerito extra a fin de mes. Toma nota:

  • Echar gasolina por las mañanas supone un combustible más denso y puro. Después, a medida que aumentan las temperaturas durante el día el carburante tiende a expandirse y te saldrá más caro rellenar el tanque.
  • No esperes a que tu depósito este totalmente vacío. Si se encuentra por la mitad de su capacidad no hay tanto aire en el interior y evitas la evaporación del combustible.
  • La manilla del surtidor, a medio gas. Al presionar al máximo, la velocidad de la gasolina genera vapor y parte del combustible se perderá. Tómate tu tiempo para ahorrar, esto no es una carrera.
  • Si los camiones están reponiendo los tanques de la estación, no pares. Una recarga reciente mueve los sedimentos y el combustible residual, por lo que corres el riesgo de pagar por gasolina de dudosa calidad.

Alternativas a la gasolina como combustible

Para finalizar, no todo el transporte se mueve mediante petróleo. Existen otras fuentes de energía alternativas que podrían ser recomendables para ti. Si estás cansado de depender de la gasolina y quieres echar una mano a tu planeta, atento a estas soluciones.

La bicicleta: No existe forma más natural y responsable con tu entorno que utilizar la bicicleta. Deja tu coche en casa, olvídate de humos, respira aire fresco y sobre todo, no gastes ni un céntimo en combustible. El motor de este vehículo son tus piernas, así que llegarás a tu destino poniéndote en forma. Por si fueran pocas ventajas, comprobarás que es un medio muy rápido para circular por la ciudad debido a la expansión de carriles bici que podemos disfrutar en muchísimas localidades españolas.
Unas tiendas interesantes para hacerte con una bici de calidad, así como accesorios serían Retto, ChainReactionCycles, Wiggle, Probikeshop en Amazon, All4cicyling, Triavip o Bikeinn. Para las que te recomendamos que consultes los descuentos disponibles en CodigodeDescuentos.com en estos momentos.

Coche eléctrico: No generas contaminación y el coste de energía es muy bajo. Puedes realizar 100 km gastando poco más de 1 euro en electricidad. Además, sufrirás menos averías y el seguro puede salirte más económico. Eso sí, asegúrate de que tienes puntos de carga cercanos a tus rutas diarias para no quedarte tirado. A pesar de que se están realizando esfuerzos en proveer este servicio, las estaciones habilitadas para coches eléctricos siguen siendo insuficientes.

Motor híbrido: Una opción intermedia, ya que el automóvil combina dos tipos de motor: motor de combustión estándar y motor eléctrico alimentado por baterías. También vas a generar menor cantidad de contaminación y visitarás menos las estaciones de servicio. Si te quedas sin gasolina, puedes pasarte al motor eléctrico. Si se agota la batería, puedes activar el motor común. Esta flexibilidad conlleva un coste añadido en el precio final que tendrás que soportar.

Motor de gas: La última alternativa que vamos a mostrarte hoy está experimentando un crecimiento progresivo en los últimos años. Utilizar un coche a gas va a suponerte un menor coste por kilómetro y una considerable reducción de las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera. Además, no es necesario que compres un vehículo nuevo de estas características, ya que puedes adaptar el tuyo por una cantidad que ronda los 1.500 €. El único requisito es que sea un vehículo de gasolina, ya que la tecnología no se puede utilizar con motores diésel.

alternativas gasolina

Hasta aquí llega nuestro repaso a las diferentes alternativas para ahorrar gasolina. Puedes ampliar más información sobre cómo ahorrar en esta guía de trucos para ahorrar que te hemos preparado. Como puedes ver, a pesar de que los tiempos sean difíciles siempre aparecen nuevas formas de optimizar el gasto en combustible. Ahora está en tu mano aplicar los consejos que te hemos brindado y mantenerlos en el tiempo. Desde Codigodedescuentos.com sólo nos queda recordarte que puedes pasarte por nuestro blog para estar al tanto de los mejores descuentos y consejos de la red. También puedes estar informado a través de nuestros perfiles en las redes sociales. Estamos presentes en Facebook, Youtube, Twitter y GooglePlus.