¿En qué invertir? Conoce los productos de Ahorro e Inversión más populares

Si el artículo sobre cómo mejorar finanzas personales te pareció interesante, volvemos con nuevas ideas orientadas a informarte sobre los mejores productos de ahorro e inversión con los que sacar partido a tu dinero, obtener la máxima rentabilidad y sobre todo, para evitar que el tiempo a través de la subida de precios continuada de los productos devalúe tus ahorros. ¡Vence a la inflación y asegúrate un buen futuro con estos sencillos productos financieros para el ahorro o la inversión aptos para todos los públicos!

Ahorro inversion

Principales Motivos por los que deberías Invertir tu dinero

Antes de recomendarte los productos financieros más interesantes para ti, queremos aclarar que poner tu dinero en funcionamiento es una de las decisiones más inteligentes que puedes tomar. Pero si todavía estás indeciso, reflexiona sobre los siguientes puntos.

  • Si tu dinero está “parado” se está devaluando mes a mes. Invertirlo garantiza que el capital no pierda el valor adquisitivo o incluso aumente su valor. Por ello, mucha gente invierte como método para combatir la inflación.
  • Las ganancias que provienen de tus inversiones te permitirán obtener ingresos extra para responder ante cualquier circunstancia futura.
  • Es una forma de obtener una ganancia realmente cómoda, ya que inviertes y el dinero trabaja por ti. Además, estarás generando un patrimonio para ti y tu familia.
  • En caso de que inviertas de forma adecuada y mantengas el capital a largo plazo, vas a generar una fuente de ingresos periódica que en un momento dado podría sustituir a tus rendimientos del trabajo.
  • Es una opción muy aconsejable para acumular dinero en vistas de tu jubilación y tener el complemento perfecto para pasar los años más tranquilos de tu vida.

Consejos generales sobre Inversión que deberías conocer:

Independientemente del instrumento que selecciones, hay una serie de premisas que deben conducir tu comportamiento como inversor o pequeño ahorrador. Estas pautas van a asegurarte estabilidad económica y te acercarán a las ganancias deseadas.

  • Antes de invertir, liquida todas tus deudas pasadas.
  • No destines todo tu dinero disponible a inversión. Es necesario conservar efectivo para afrontar cualquier imprevisto.
  • Ante dos instrumentos financieros desconocidos, elige siempre aquel que presente menor riesgo y sea más fácil de gestionar.  A su vez, da prioridad a aquellas opciones cuyo periodo de espera en la liquidación sea más corto.
  • Normalmente, cuánto mayor rendimiento te ofrezca un producto financiero, mayor riesgo de perder todo el capital. Eso sí, a mayor conocimiento de los riesgos, mayor capacidad para responder ante ellos.
  • Define tu perfil de inversor, tu aversión al riesgo y márcate un objetivo donde reinvertir los ingresos extra. Tener claro dónde destinarás el dinero marcará el horizonte temporal para conseguir lo que quieres.

¿CUÁLES SON LAS PRINCIPALES OPCIONES DE INVERSIÓN y AHORRO?

– Invertir en bolsa:

Hacerse rico a corto plazo a través del mercado de valores es una tarea muy difícil y peligrosa. Eso sí, es una de las opciones que mayor rentabilidad ofrece a largo plazo siempre que actúes de forma prudente y comprendas las normas que regulan a la bolsa.

invertir en bolsa

Antes de invertir, tienes mucho que aprender

Si quieres sacar el mayor partido posible de la bolsa, es necesario conocer las particularidades de este instrumento financiero. Para aprender, lo más recomendable es leer mucho y sobre todo, seleccionar cuidadosamente nuestras fuentes. Existen muchos gurús por la red que prometen beneficios de forma rápida y sencilla. No te los creas, el parqué no funciona así. Por ello, busca contenidos de calidad en libros sobre inversión, blogs o páginas web. Sobre la última opción, los portales online de la Comisión Nacional del Mercado de Valores o la de Bolsas y Mercados Españoles ofrecen guías para el inversor novato de forma completamente gratuita.

Necesitarás un intermediario

No puedes comprar acciones a título personal. Necesitas un intermediario entre la bolsa y tú, y éste puede ser tu banco habitual. Infórmate sobre las condiciones de este servicio, especialmente por las comisiones. En España son libres y puede haber diferencias entre las entidades, por lo que compara con otros bancos. Además, la gran mayoría cuentan con el servicio a través de Internet, una alternativa más cómoda  y flexible. A través de la red puedes gestionar tus acciones 24 horas al día, ya que aunque el mercado esté cerrado, las operaciones que realices se quedan registradas para activarse cuando el mercado vuelve a abrir. Además, podrás comprar y vender tus títulos a la vez que lees y te informas sobre cambios en el mercado, por lo que es una opción muy recomendable.

Consejos para la gestión de tus acciones

Administrar tus títulos de una forma responsable te va a permitir rentabilizar tu dinero y reducir el riesgo de fracasar en tu aventura financiera. A continuación te proponemos algunos consejos para ayudarte en la gestión.

  • Si eres un inversor novato, apuesta por valores cuya rentabilidad se fija en un horizonte temporal entre el medio y el larzo plazo. Este tipo de valores suelen pertenecer a reconocidas empresas cuyas perspectivas de futuro son alentadoras, por lo que la posibilidad de revalorización de sus títulos es muy elevada.
  • Busca acciones que ofrezcan dividendos, ya que obtendrás una rentabilidad adicional y los ingresos no sólo dependerán de la especulación de los títulos comprados.
  • Diversifica tu cartera de valores. Es una de las mejores formas de reducir el riesgo de tus inversiones. Puedes seleccionar acciones de diferente tipo en función de las características propias del título, los sectores, países o zonas geográficas.
  • La conocida frase “a mayor rentabilidad, mayor riesgo” es un axioma clave en este tipo de instrumentos. Si buscas conseguir un elevado rendimiento en poco tiempo, ya sabes que es posible que pierdas todo tu dinero.
  • A la hora de realizar la declaración de la renta, en caso de que exista pérdida, puedes compensar la minusvalía con las futuras plusvalías en los cuatro ejercicios siguientes.
  • Los ciclos de la economía afectan al mercado de valores. Existen acciones en sectores cíclicos (sector bancario, ocio o turismo) que responden al crecimiento económico con subidas, mientras que su valor desciende cuando nos encontramos en crisis. Por otro lado, encontramos sectores contracíclicos que no responden a la dinámica de la economía de una forma tan directa. En el momento de seleccionar el sector donde vas a operar, deberás tener esto en cuenta.
  • Aplica la lógica al fijar tus expectativas, pues no vas a hacerte millonario invirtiendo 100 euros. No obstante, si dedicas tiempo, tienes suerte y eres disciplinado tus títulos valdrán más que cuando los adquiriste.
  • Márcate límites de compra/venta. Una vez comprados los títulos, es interesante fijar un límite que marque cuánto estaríamos dispuestos a perder, vendiendo a ese precio en caso de que el mercado se desplomara. En caso de que compraras las acciones baratas y ese valor se haya ido revalorizando,  sería interesante situar este “stop loss” en una nueva cifra de acuerdo a la subida del valor, con objeto de limitar una reducción de los beneficios por una bajada inesperada, así el inversor se asegura que por lo menos algo de lo invertido tendrá rentabilidad positiva.
  • Calcula el rendimiento neto. Además de las comisiones al banco anteriormente descritas, tienes que ser consciente de que habrá que pasar por Hacienda y que las retenciones van desde el 21 hasta el 27%. A veces, aunque tus títulos hayan subido de valor no será rentable vender debido a este tipo de gastos indirectos. Además, el hecho de comprar o vender acciones te obliga a realizar la declaración de la renta. Si tus acciones se revalorizaron mucho y durante el año has vendido los títulos, es posible que la declaración te salga a pagar, y la rentabilidad obtenida por la venta se esfume. Por ello, no sólo debes contemplar los beneficios inmediatos de vender, sino que también hay que valorar cómo estas operaciones afectan a nivel impositivo.

– Plan de Pensiones:

Este instrumento financiero es uno de los más populares en nuestro país para financiar la jubilación u obtener una ayuda extra para complementar la prestación procedente de la Seguridad Social. El funcionamiento es sencillo: el usuario efectúa aportaciones económicas que se van acumulando en un fondo de ahorro que va generando un interés. Dicho capital se puede retirar en caso de que la jubilación se haga efectiva, se reconozca la incapacidad laboral del partícipe, fallecimiento o dependencia severa.

planes de pensiones

El momento de abrir un plan de ahorro está condicionado por la situación económica del interesado. Obviamente, lo ideal sería abrirlo cuanto antes, ya que de esta forma dedicas una mayor cantidad de tiempo a realizar aportaciones, con el incremento de intereses correspondiente. Sin embargo, el ciclo de vida de una persona obliga a anteponer nuestros esfuerzos económicos a otros gastos (hipoteca, coche, educación…) por lo que comenzar a realizar aportaciones desde que somos jóvenes no es una situación habitual. Lo más común es apartar dinero a tu plan de pensiones una vez te has librado de los gastos fijos anteriormente definidos y gozas de una estabilidad económica que te permite vivir de forma más relajada. Además, debemos tener en cuenta nuestra situación laboral, ya que siempre será más conveniente abordar un plan de estas características si disponemos de un contrato indefinido.

Las aportaciones que realiza cada inversor son flexibles ya que puedes fijar la cuantía deseada y la periodicidad. Además, puede realizar aportaciones extraordinarias en caso de recibir un ingreso inesperado. Esta facilidad para aportar la cantidad que consideres oportuna hace de éste instrumento una opción accesible para cualquier individuo, independientemente de su capacidad económica. La prestación obtenida una vez liberado el fondo tiene las mismas características y puedes recibirla a través de un pago único o en forma de pagos periódicos.

El principal atractivo de los planes de pensiones reside en las ventajas fiscales. Cada aportación realizada puede reducirse en la base imponible del IRPF, teniendo en cuenta unos máximos establecidos por ley. Si tienes menos de 50 años, puedes aportar hasta 10.000 euros al año. De esta cantidad puedes deducirte su totalidad o el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y las actividades económicas que hayas obtenido en el año. En caso de que superes los 50 años, el límite máximo se eleva a los 12.500 euros anuales, pudiéndote deducir la cuantía íntegra o el 50% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y las actividades económicas durante ese año.

Nuestra principal recomendación es que compares entre los diferentes productos que ofrece el mercado, ya que puedes obtener mayor rentabilidad y ventajas en la gestión si eliges la alternativa adecuada. Eso sí, recuerda que sólo puedes rescatar este dinero en situaciones muy puntuales, por lo que asegúrate de tener instrumentos más líquidos que puedan proporcionarte efectivo en caso de emergencia.

– Plan de Ahorro Personal:

Se trata de un producto con un marcado carácter ahorrador que presenta algunas similaridades con el plan de pensiones, siendo el complemento a la jubilación la principal finalidad del mismo. A continuación citamos sus particularidades más interesantes para ti:

  • Las aportaciones pueden ser puntuales o periódicas, pero nunca podrán superar los 8000 euros anuales o los 240.000 euros como cuantía total.
  • A diferencia del plan de pensiones, puedes rescatar el dinero cuando consideres oportuno. No obstante si recuperas el fondo antes de que pasen 10 años desde tu primera aportación, pierdes las ventajas fiscales del producto. Dichas ventajas se materializan en una exención de la tributación de las aportaciones que vayas realizando.
  • El tipo de interés de estos planes no suele superar la rentabilidad de los mejores depósitos ni la de los planes de pensiones con mayor riesgo, pero sí supera la inflación del periodo por lo que es una opción segura para afrontar la devaluación de tu dinero.
  • La flexibilidad para aportar y rescatar el dinero lo sitúan como un instrumento a medio plazo, sin las barreras propias de un plan de pensiones. Si tienes incertidumbre por tu futuro económico, un plan de ahorro personal puede ser una buena opción para ahorrar poniendo tu dinero en funcionamiento y disponer de ese dinero en caso de necesidad.

– Depósitos Bancarios a Plazo Fijo:

Los depósitos o plazos fijos son la mejor solución para los inversores más conservadores: podrás recuperar tu dinero en cualquier momento, están garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos (hasta 100.000 € por titular), recuperas el 100% del capital al vencimiento y fijas la rentabilidad antes de comenzar a depositar tu dinero, por lo que siempre conoces qué cantidad vas a recuperar. Los factores que debes tener en cuenta a la hora de elegir un depósito son:

Importe mínimo. Algunas entidades pueden solicitar una cantidad mínima para abrir el depósito. Si tienes una idea clara de la cantidad que te gustaría aportar, busca alternativas que se amolden a tus necesidades.

La rentabilidad. La variable más importante a tener en cuenta, ya que va a definir cuánto dinero vas a obtener por el depósito. Los bancos van a intentar colarte rentabilidades desfavorables jugando con los plazos. Por ello, siempre debes pedir el TAE (tasa anual equivalente) para poder homogeneizar las diferentes propuestas.

El plazo. En función del horizonte temporal, las entidades van a ofrecerte diferentes rentabilidades. Asegúrate de seleccionar un plazo que permita obtener el capital más los intereses cuando los necesites.

La liquidez. Si quieres recuperar tu dinero antes de haber cumplido el plazo anteriormente fijado, el contrato reserva una cláusula para atender dicha solicitud. Las alternativas más comunes son depósitos sin penalización por cancelación anticipada, depósitos con penalización en los intereses o depósitos que directamente no contemplan esta opción. Este factor presenta una importancia crucial en caso de que tengas que echar mano de este dinero de forma inesperada. Por ello te aconsejamos que priorices aquellos depósitos que te permiten una mayor flexibilidad para obtener efectivo sin penalizaciones.

Vincular otros productos. Es posible que la entidad con la que estás negociando la apertura, te ofrezca una rentabilidad mayor si domicilias tu nómina, te haces un seguro o transfieres cualquier servicio a su banco. No cierres las puertas a este tipo de propuestas, pero antes de plantearte aceptar, deberías hacer algunas cuentas. Si estás descontento con tu banco y ahorras en comisiones u otros gastos de gestión, podría ser interesante agrupar todos tus asuntos financieros en una sola compañía.

Depositos bancarios

Cuenta ahorro de la vivienda:

Es un instrumento financiero exclusivamente recomendado para aquellos que habéis decidido adquirir una vivienda o reformar la casa actual. La ley indica que el capital ahorrado sólo puede ser destinado a este fin, por lo que no es una opción aconsejable para inversores con incertidumbre por su situación futura. Como podrás ver a continuación, no es un producto flexible:

Aportaciones. Pueden ser de la cuantía que quieras y con la periodicidad que más te convenga. No existe una cantidad máxima para aportar en esta cuenta, pero el límite de deducción es 9.015,18 €.  A la hora de realizar la declaración de la renta, podrás deducirte el 15% de esta cantidad (el porcentaje puede variar en función de la Comunidad Autónoma). No recomendamos que sobrepases el límite de aportaciones, pues el exceso no puede ser acumulable en ejercicios posteriores. Y ojo, el límite contempla capital + intereses, así que lo más recomendable es que calcules cuál debe ser tu aportación periódica más la rentabilidad generada para garantizar que no sobrepasas la cifra previamente mencionada.

Tu dinero, destino vivienda. Te repetimos que el capital aportado sólo puede ser destinado a estos fines, y las consecuencias de vulnerar la ley en este sentido son implacables. En caso de utilizar este fondo para otros gastos, tendrás que devolver la desgravación obtenida y pagar intereses de demora.

Plazo. Normalmente suele fijarse en 4 años. Si excedes este límite de tiempo sin utilizar el dinero, responderás ante la ley de la misma forma que hemos relatado en el punto anterior. Este horizonte temporal perfila este instrumento como una alternativa para ahorrar en la entrada del piso o reducir el máximo posible la hipoteca solicitada al banco.

Rentabilidad. El hecho de que ofrezca una menor remuneración que otros instrumentos, sumado a sus restricciones de uso, no lo hace un producto atractivo para invertir. Aunque si estás decidido a adquirir una vivienda próximamente, pásate por tu banco habitual ya que te ofrecerá mejores condiciones que si negocias como un cliente nuevo. Para finalizar, es recomendable tener una idea clara de la zona donde comprarás tu vivienda y la posibilidad de hacerlo en los próximos años. Si se acerca el plazo y no sabes dónde invertir tu dinero ahorrado, probablemente tu decisión no será la más adecuada y acabarás comprando la primera casa que te permita retirar el fondo de la cuenta ahorro. ¡Piénsalo bien!

-Plazos variables:

Finalizamos esta batería de instrumentos financieros con los fondos de rentabilidad variable. En este tipo de productos, vamos a encontrar una parte de rentabilidad fija y otra parte de rentabilidad variable, sujeta a la fluctuación de diferentes índices o mercados financieros como el IBEX-35, por ejemplo. En caso de que estos índices aumenten su valor, nuestros intereses se van a remunerar mejor. En caso contrario, la rentabilidad de este instrumento financiero descenderá. Al estar sujetos a un índice cuya evolución desconocemos a ciencia cierta, es necesario informarse muy bien y a ser posible, contratar este tipo de inversiones en época de bonanza económica, pues hay más posibilidades de conseguir remuneraciones más atractivas.

Rentabilidad variable

Lo más importante de los plazos variables es vincular nuestro producto a un índice conocido y tener mucha precaución. Es una alternativa interesante para hacer dinero si eliges de forma adecuada. Además, ten en cuenta que no arriesgas el capital o importe del plazo, sólo pones en riesgo los intereses.

Hasta aquí llegan nuestras recomendaciones para poner tu dinero en circulación de forma responsable. Como ves, te hemos mostrado alternativas destinadas a cualquier economía y perfil de inversor en relación al riesgo. Como último consejo, apelamos a la decisión reflexiva y compartida con tus familiares para no poner en peligro el dinero que tanto esfuerzo has dedicado a ganarlo. Recuerda que puedes aprovecharte de otros consejos orientados a la economía doméstica en nuestra guía de trucos para ahorrarAdemás, en Codigodedescuentos.com puedes encontrar descuentos y promociones para ahorrar y recuerda seguirnos en redes sociales: Facebook, Twitter, Youtube, GooglePlus, por email o a través del rss de nuestro blog.